Esta semana en Vanguardia las clases fueron Pasión en el Ministerio y Llamado, algo fundamental en la vida del cristiano.

Hubo algo, una frase en la clase de pasión que cambio todo lo que yo pensaba: “el progreso esta en el proceso”. Muchas veces queremos tener o conseguir algo sin caminar el proceso. No entendemos que mientras caminamos el proceso, aunque duela o de flojera, hay progreso. Muchas veces nuestros sueños y anhelos se ven muy lejanos y los queremos sin trabajar, deseamos solamente despertar y que nuestros sueños ya estén realizados, pero como dijo pastor Jesiah Hansen “el chiste es soñar y trabajar”. Si no trabajamos por nuestros sueños, cuando los logremos, no los valoraremos.

Cuando te apasionas por algo habrá riesgo y dolor, ese riesgo es algo que muchas veces te detiene en tu llamado. Muchas veces tenemos nuestro llamado pero a la vez también tenemos el riesgo de perderlo o que te critiquen, pero arriesgarlo todo por atender el llamado solamente es obediencia a Dios. Yo tuve que tomar el riesgo de venir a Vanguardia en una ciudad que no conozco, con gente que no conozco, dejando la comodidad de mi casa. Son riesgos que tuve que tomar, pero tuve que obedecer a Dios. Si no vives en riesgo, si vives cuidandote sin tomar riesgos, entonces vas a desperdiciar tu vida. Cuando nos arriesgamos muchas veces cometemos errores y eso nos duele, pero la diferencia de donde estás y a donde quieres ir es el dolor que no quieres sufrir. La pregunta es: ¿Que motiva mi pasión?, y en lo personal lo que motiva mi pasión es ver a jóvenes entregando su vida a Dios.

La diferencia de donde estás y a donde quieres ir es el dolor que no quieres sufrir

El llamado es la razón por la cual fuimos creados. Hubo algo en clase que nos dijeron  como ejemplo que nos serviría para encontrar nuestro llamado, esto es la “santa inquietud”, que quiere decir qué es lo que inquieta tu vida. En mi caso, el ver a jóvenes que se pierden en el mundo es algo que inquieta mi vida, y si algo es seguro es que tu llamado siempre será algo bueno. Tus valores, tu pasado, tus dones serán algo que te ayude a encontrar tu llamado.

Esta semana para mi fue fundamental para encontrar mi llamado, y sinceramente ahora tengo cierta incertidumbre de lo que pasará después de la etapa de Vanguardia. En lo personal siento algo de resistencia para que yo cumpla mi llamado, pero me toca tomar un paso al frente y confiar en Dios que el tendrá todo bajo control.

Hoy puedo decir me apasiona lo que hago por Dios y estoy preparándome para mi llamado.

–  Victor Rubio, Estudiante de Diplomado en Estudios Bíblicos.