La semana pasada estuvimos estudiando acerca de la monarquía del pueblo de Israel con el Pastor Saul Alvarez y los libros proféticos con el Pastor Obed huerta. Fue una semana súper interesante aunque un poco pesada ya que había mucha información, pero a la vez encontramos muchos tesoros en cada cosa, pude comprender más la situación del pueblo de Dios y pude ver el corazón tanto del pueblo hacia Dios, como el de Dios para con ellos. En la clase de los libros proféticos pude entender un poco mas el carácter de Dios y reafirmar lo aprendido a su corazón hacia su pueblo. Durante esta semana honestamente me sentía como que prácticamente no sabía nada, he estado en la iglesia por años pero en vanguardia he conocido de una mejor manera el corazón de Dios. Esta semana fue un reto personal para mi, ya que aunque estaba en una condición de ignorancia a los temas hablados, Dios me mostró en ello su corazón y pude ver un reflejo de quien en realidad es El.

Algo que me quedó marcado fue la frase: “No menosprecies tu llamado, tu testimonio es importante y cuidarlo es algo fuerte”. Vemos el pueblo de Israel cayendo una y otra vez en lo mismo y vemos cuantas veces Dios los salva, esto para mi revela su gracia incondicional. Así como vemos al pueblo desconfiando de Dios, menospreciando las promesas y comparándose con otros, nosotros no podemos permitirnos compararnos, cuando comenzamos a compararnos con otros, estamos diciéndole a Dios te equivocaste y pareciera ser que no amas lo que Dios te ha dado a ti. También durante una clase escuche la frase: “No cubras tu pecado para que pueda haber restauración”. Esto fue tan fuerte para mi ya que muchas veces decidimos correr de Dios o intentamos ocultar algo sin darnos cuenta que solo nos hacemos más daño, el pecado es malo por si mismo pero lo que te mata es la condenación,  por eso es mejor buscar la restauración.

Necesitamos buscar a Dios en la intimidad porque ahí es donde vamos a encontrar aquello que tanto necesitamos.

Los libros proféticos nos hablan de la perspectiva de Dios durante eventos importantes en el pueblo de Israel, en ellos vemos el carácter de Dios. Lo que aprendi durante esta clase fue que la profecía es igual a visión, sin visión somos ciegos y no sabemos a dónde ir, sin visión solo caminamos y por eso mismo tropezamos o caemos en los mismos errores, sin visión caminamos y nos cansamos. Por mucho tiempo creí que para obtener una profecía ocupaba que llegara un pastor y me dijera algo padre, pero entendí que solo ocupas acercarte a Dios y él te dará las palabras, te dará las herramientas y te dará una guía de como hacer las cosas para comenzar a caminar sobre tu llamado correctamente. Necesitamos buscar a Dios en la intimidad porque ahí es donde vamos a encontrar aquello que tanto necesitamos.

Al entender esto vi a Dios de una manera diferente y me hizo pensar en que necesito conocer más a Dios en cualquier circunstancia. Puedo conocer a Dios en los momentos donde me siento más  espiritual, donde estoy orando y es tan fácil escuchar su voz sentir su presencia. Lo puedo conocer en mis peores momentos donde literalmente me siento en la basura, El llega me abraza y aún estando sucio me levanta y me saca de ahí. Aún no creo no lo he conocido lo suficiente, pero mi anhelo es poder verlo en cada área de mi vida y conocer cada parte de su corazón.

–  Daniel Mayoral, Estudiante de Diplomado en Estudios Bíblicos.