La semana pasada se nos fue impartida la clase de “Identidad en Cristo”  por Pastor Tony Simon y “Ministerio de Niños” por Pastor Jhonny Bermudez y el equipo de La Fuente Niños. En lo que a mí concierne, las dos clases han marcado una pauta de lo que va del instituto en mi vida y creo que en mis compañeros también.

El día martes de la semana pasada iniciamos con el curso de LFN por el turno de la mañana. Estaba expectante de lo que trataría la clase y de qué manera actuaría y hablaría Dios a mi vida. Él respondió de manera inmediata al ver la importancia de dicho ministerio, pues muchas veces pensamos – haz reir a los niños y es suficiente – pero en realidad es que me quedé sorprendido con el esfuerzo, amor y la excelencia que invierte el equipo con tal de ver a los niños ministrados por Dios.

La misma clase nos retó al trabajo en equipo. Fue interesante ver la combinación de elementos que aportaba cada uno de mis compañeros, lo que hizo un tanto complicado el asentar todo y armar el rompecabezas. Pero al final, el resultado fue increíble. Ver la creatividad, los talentos y dones de mis compañeros en práctica fue algo excepcional. Ahí fue donde entendí que Vanguardia no es un Instituto cualquiera, sino es donde conoces y formas una nueva familia.

En el curso de la tarde se habló sobre los principios que definen la identidad del cristiano y las cosas que no somos en Cristo. En lo personal Dios me habló de una manera interesante, pues se mencionaron cosas que todo cristiano ya ha escuchado – soy perdonado, Hijo de Dios, justificado, salvado o nueva criatura; etc. -, y a pesar de haberlo hecho un millón de veces anteriormente, me dí cuenta que no vivía ninguna de estas verdades.

Entendí que no somos lo que otras personas, situaciones o cicatricez dicen que somos; lo que nos identifica es lo que Dios ha depositado en nosotros.

Generalmente mucho de los cristianos avanzamos y olvidamos situaciones que nos trajeron algún daño, dolor o decepción, incluso pecados que cometimos; o peor aún creemos ser lo que los demás dicen que somos. Pero entendí que no somos lo que otras personas, situaciones o cicatricez dicen que somos; lo que nos identifica es lo que Dios ha depositado en nosotros.

Por otra parte, sé nos es muy fácil creer las mentiras del enemigo – no serás nadie, sigues siendo el mismo pecador de antes o seguramente fracasarás como lo has hecho antes – cuando Dios nos ha declarado más que vencedores y que en Él hay propósito.

Dios sanó heridas que creía que no existían, y ahora entiendo que mis errores de ayer no definen quien soy yo, pues es El Señor quien ha determinado mi identidad absoluta llamandome Hijo de Dios, pero esas equivocaciones si determinan hacia donde no debemos volver.

Jesús murió en la cruz para el perdón de nuestros pecados, pero también para ser renovados por su espíritu, eso significa borrón y cuenta nueva. Vanguardia hasta el momento ha cambiado mi vida, mi manera de pensar y de actuar. El viejo yo está siendo borrado para que Cristo se refleje en mí.

Es apenas la cuarta semana pero estoy convencido de lo que hará Dios en esta generación, ¡es emocionante!  Sin duda  lo mejor está por venir.

 

– Sergio Díaz, Estudiante de Diplomado en Estudios Bíblicos.