Porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón (Mateo 6:21)

Si me preguntaran ¿qué marcó mi temporada en vanguardia? Diría que éste versículo. Han sido unos meses inimaginables para mí, Dios me ha sorprendido de tantas formas y estoy muy agradecida con Él. Uno de mis tantos miedos al entrar a Vanguardia era provisión económica, entrar de tiempo completo sin tener tiempo para trabajar me preocupaba, sin embargo Dios es fiel y puedo decir felizmente que no debo ni una mensualidad hasta el momento. Pero siendo sincera es un área que me costaba mucho trabajo soltar.

En la semana tuve el privilegio de tomar clases con Pastor Gabriel Borja (Pastor principal de Amistad Cristiana en Puebla) y fue pieza clave en la decisión que tome en ésta semana, sin duda fue Dios hablándome a través de él. Yo había estado orando durante mucho tiempo sobre ¿Qué hacer después de vanguardia? ¿Hago el internado o mejor trabajo? tengo la convicción de que Dios me ha llamado a servir de tiempo completo dentro del ministerio en la iglesia, pero es donde entraba mi inseguridad acerca del dinero. Pastor Gabriel hablaba acerca de esto:

“Quítale el poder al dinero sobre tu vida, no temas. Si el dinero te hace feliz estás en problemas. Si el dinero te sujeta a cómo ves a los demás, cómo te comportas, debes examinar tu corazón.”

Después de esto me pregunté ¿Dios es el centro de mi vida? ¿Realmente confío en Dios? Inmediatamente decidí entrar de interna y darle el primer lugar a Dios en mi vida, porque es fácil decir heme aquí señor, pero cuando te pide que dejes todo por él, no es nada fácil. Decidí que mi confianza o mi tesoro no esté en cosas vanas, que mi seguridad no sea qué como, cómo visto, cuánto traigo en la cartera, el ¿qué dirán de mí? O el miedo al fracaso, porque si tengo a Dios lo tengo todo! Y en la batalla de Dios jamás voy a perder.

– Wendy Arias, Diplomado en Estudios Bíblicos