Nacimos con un vacío que clama ser llenado. Dios puso eternidad en el corazón del hombre y nos creó con la capacidad de comunicarnos con Él. Desde la antigüedad el hombre ha buscado llenar este vacío, es de ahí que hoy en día existen tantas religiones y “caminos” a Dios, pero hay una sola verdad que muestra el camino y es Cristo.

Él mismo es la promesa cumplida, es el nuevo pacto y el mediador de este pacto, lo que ningún ángel, sacerdote o profeta pudo hacer jamás: redimir el pecado en el corazón.

La superioridad de Cristo que vimos en Hebreos pone a Jesús por encima de los profetas, ángeles y Moisés quien era el mayor representante y patriarca de la religión judía; si Cristo está por encima de todos estos para mi es más que obvio que es superior a cualquier dios o “camino”. Desde la antigüedad había un clamor y este era “¿dónde está el cordero?” Dios desde el inicio dio una promesa que apuntaba al plan de salvación, el pueblo judío no entendía la magnitud ni el alcance de este plan, es más, ni los mismos demonios sabían el impacto que tendría y este es que nosotros, los gentiles podamos ver a Cristo. En el Antiguo Testamento Dios usó hombres como los profetas, Moisés, Aarón para dar una pequeña prueba de lo que venía, tantas promesas y profecías tantas ilustraciones que Dios dio del Mesías que habría de venir pone a Cristo como superior pues Él mismo es la promesa cumplida, es el nuevo pacto y el mediador de este pacto, lo que ningún ángel, sacerdote o profeta pudo hacer jamás: redimir el pecado en el corazón.

Lo que se me hace aún más increíble es que nadie antes, ningún dios, profeta o patriarca pudo mostrarle a alguien el rostro de Dios, esto es tan hermoso; la única manera de ver a Dios es volteando a ver a Cristo, la forma más pura de ver su carácter es mirando sus obras aquí en la tierra, Jesús aceptó que Dios le hiciera menor que a los ángeles al encarnar y voluntariamente y por puro amor dejó que se le hiciera peor que un humano al morir crucificado por toda la humanidad. El centro de la Biblia es Cristo en entre cada línea se puede encontrar una sombra de Él.

Algo que me impactó demasiado es ver que las personas buscan encontrarse, buscan dejar de sufrir, o postrarse en sumisión a su dios, hay un velo puesto en los ojos de la humanidad y es que es tan obvio que no hay otro camino más que Cristo porque cómo es posible que una persona gaste su vida creyendo que va a alcanzar un punto de iluminación solamente para darse cuenta que no existe y por más gracioso que pueda sonar a veces es algo que pasa y es triste porque nosotros como cristianos conocemos la verdad, esto debe darnos una urgencia por llevar el evangelio a más gente, tenemos el Espíritu Santo y es más que suficiente para quitar el velo de los ojos de una persona.

Ese vacío en el corazón de los hombres viene del lazo roto entre Dios y Adán como representante de la humanidad. Cristo vino a recuperar esa comunión perdida, así como el sumo sacerdote que una vez al año entraba a la presencia de Dios para interceder por los pecados del pueblo, pero Cristo lo lleva a un nivel superior pues ahora por Su sacrificio tenemos acceso libre a la presencia de Dios, no hace falta esperar un día del año podemos estar en Su presencia en cualquier momento; la presencia de Dios era separada por el velo, Cristo representa el velo y al rasgarse en la cruz ya no hay nada que nos restrinja la presencia de Dios a la cual podemos entrar confiadamente por la Sangre del Cordero que quita el pecado del mundo.

Para mí, algo que es increíble es poder escuchar la voz de Dios, es poder estar en Su presencia, es poder conocerle en carácter y tener la Biblia para conocer Su Palabra, la Biblia es un solo libro y me gusta mucho que armoniza, aun cuando el viejo pacto ya pasó se puede ver que todo apunta a Cristo, el centro de la revelación es Jesús quien es superior a los profetas, quienes daban el mensaje de Dios, pues Cristo es la revelación final, es el mensaje completo. Es mayor que Moisés y Aarón porque no solo fue profeta si no sumo sacerdote y mesías para la humanidad siendo Él mismo el mediador y el sacrificio, eso es algo increíble pues ningún otro dios u otro camino ha podido realmente solucionar el problema de la humanidad, aún con cualquier punto de vista en Cristo hay solución a los problemas de todas las religiones: soy libre de las ataduras del pecado por Su salvación, soy libre de ser autosuficiente porque Él es quien me completa y en Él lo tengo todo, soy libre de ciclos y de sufrimiento porque tengo esperanza de vida eterna y Él ya cargó mi dolor en la cruz. Tenemos el privilegio de conocer el rostro del carácter de Dios, la mayor revelación y lo más hermoso es que Cristo desea una relación con nosotros, Jesús quien tiene todo sujeto a sus pies, nos voltea a ver; este es un ánimo increíble para mi vida y me alienta a conocerlo más y que aquel que es superior a todo sea el que tiene el primer lugar en mi corazón pues en Él vivimos, nos movemos y somos, Cristo es el centro de la vida misma, eso es maravilloso.

– Claudia Magdalena, Diplomado en Estudios Bíblicos